Monday, August 4, 2008

Pepe Forte. Stout Scarab


“Necesito de ustedes mil dólares para mi proyecto, pero una cosa les puedo garantizar: nunca recuperarán su dinero”.

Así les escribió William B. Stout a los ejecutivos de Detroit en los años 20, lo cual demuestra que no sólo era un genio, sino también un tipo con humor. Visionario —acaso en la doble acepción de futurista y demente—, este hombre, tal vez un poco un Nostradamus del mundo de los automóviles, puede ser considerado el padre de la minivan cuando en 1935 creó el precursor Stout Scarab.

¿Quién era Stout? Inventor prolífico, Stout nació en Estados Unidos en 1880 y falleció en 1956. Ingeniero Jefe de la División Aeronáutica de Packard Motor Car Co., Stout acredita varias patentes en la industria de los aviones. Su contribución al célebre trimotor Ford fue crucial. Pero los automóviles le fascinaban y trató de aplicar la ingeniería del aire a los vehículos del suelo. Editor de la revista Motor Age, fundó en 1932 los Stout Engineering Laboratories, donde ensayó lo que para muchos eran puras alucionaciones que nunca concretaron, al tiempo que hubo otras que llevó a vías de hecho. Allí construyó su primer Scarab.

¿Y qué era el Scarab? Mucho antes que Volkswagen presentara su microbús Kombi en los 50 o que Chrysler estrenara la minivan en los 80, el Scarab fue pionero de los vehículos familiares multi-plazas. Construido con metales de avión, se movía gracias a un motor Ford V8 de 221” cu. y 100 hp que, ubicado en la parte trasera, acoplaba con una transmisión de 3 velocidades, por años la formulación típica de Detroit. El Scarab era más redondeado que los vehículos de su marco histórico. Parecía un saludablemente hidratado pepino metálico. Estamos hablando del año del nacimiento del DC-3 y de un instante en que el mundo entero estaba fascinado con formas nítidamente oblongas como la de los dirigibles de Graf Zeppelin y los americanos Macon y Shenandoah (¿no se acuerda usted de aquellas aspiradoras en forma de berenjena?).

Si hay un verdadero auto al que se le pueda llamar escarabajo es éste, pues eso es lo que significa scarab. El Scarab pretendía ser distinto, ¡y sí que lo era! Para los que nunca han visto un Scarab en carne y hueso —es decir, en metal y caucho—, sino que lo han contemplado únicamente en fotos, no hay esperanzas porque existen más probabilidades de ver al Papa personalmente que de toparse un Scarab. Y justamente a aquellos que nada más le han contemplado en imágenes, el auto les da la impresión de pequeño, como un juguetito. No lo era, sólo lo parecía. En realidad era ancho y largo, con 135 pulgadas de distancia entre ejes para una dimensión total de 7 por 5 pies, y también era alto por dentro. Probablemente haya sido el auto norteamericano más espacioso de su época. Poseía suspensión independiente de amortiguadores de espiral, el sistema flexi-seating permitía varias configuraciones de asientos, y venía con una mesita para jugar a la cartas que sus ocupantes podían acomodar dentro a su antojo... ¡adelantándose al Honda CRV y a la Chrysler Town&Country en medio siglo! Como el motor estaba detrás, carecía del túnel para la barra de transmision y por eso ofrecía suelo llano. Contaba además con un vanguardista sistema de ventilación dotado de filtros contra el polvo y los insectos, pestillos eléctricos, y aislamiento térmico y sonoro. Pero todos estos avances no venían en un paquete económico. Era caro. Su precio de $5000 rebasaba a los opulentos Duesenbergs, Auburns, Lincolns y Cadillacs del momento.

No se construyeron muchos, tal vez un centenar de ellos. Hoy sólo en manos de coleccionistas, el Scarab puede costar, ¡uff!, cualquier cosa. Pero eso no importa. Lo que cuenta es que a pesar de que al verlo el primer impulso es exclamar, ¡qué feo!, hay que reconocerlo como protagonista precoz de una fórmula exitosa.

(www.pepeforte.com)

4 comments:

top stock pick said...

ive done something here to have you a few cents!

Anonymous said...

A todos los amigos de trompon metabiotico.Quiero agradecerles por mantenerme en la cima,gracias a ustedes poseo el record de mas posts sin comentarios.Pueden comprobarlo por ustedes mismos.Ningun otro blog puede lograrlo como el mio.Un post detras del otro y todos huerfanos de comenterios.Gracias nuevamente y por favor,no me manchen la blanqueada.Cada coment que hagan sera una mancha en mi impoluta victoria.
mechetico.

Anonymous said...

Quise decir Machetico (que no soy santiaguero)
Machetico.

bustrófedon said...

Oye, Machetico, que sepas que mi blog te disputa el récord. Por cierto, te acabo de poner un enlace en mi esquina.